Desde acantilados de infarto hasta pubs para noches épicas, desde castillos encantados hasta paisajes de película: ¡bienvenid@ a Skye!
En la Isla de Skye, la mayor de las Hébridas Interiores, encontrarás acantilados que parecen sacados de una fantasía, playas increíbles, promontorios espectaculares y praderas verdes.
¿Te basta como presentación?
¿No?
Entonces toca entrar un poco más en detalle.
Empecemos.
¡Vamos a ver los lugares más impresionantes que puedes encontrar en Skye! Un chupito de whisky y arrancamos.
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Portree: un plató de cine al aire libre (y no es culpa de esas diez pintas...)
Si vas a Skye, es prácticamente imposible no pasar por Portree, algo así como intentar no tomarte una cerveza en un pub escocés. Portree, la “capital” de la isla, es un pueblito costero de unas dos mil personas desde el que empieza todo el movimiento.
Muchísimos directores y escritores han caído rendidos ante Skye, hasta el punto de que la han usado como escenario de un montón de películas y libros. Así que, si te parece haberla visto antes en alguna parte, probablemente sea verdad.
Aquí, por supuesto, encontrarás un montón de pubs, algunos tan acogedores que te harán sentir como en casa de tu abuela — aunque de una abuela que, en vez de caramelos, te ofreciera botellitas de Martini.
Uno de los mejores rincones es el promontorio conocido como “The Lump”, al que se llega a pie por un sendero facilísimo, apto incluso después de un par de pintas.
Desde allí tienes unas vistas increíbles de Portree y sus alrededores, pero la verdadera maravilla son las casitas de colores del paseo marítimo, como un arcoíris después de la tormenta. Las verás en postales, imanes, tazas... en todas partes.
El castillo encantado de Dunvegan (y las focas que parecen darte la bendición)
Dunvegan es un pueblo pequeñísimo, pero lo mejor del lugar es el castillo de Dunvegan, a un paso del centro, sobre una colina que parece puesta ahí a propósito.
Construido en el siglo XIII y más tarde remodelado con un estilo pseudo-medieval, es un lugar con muchísimo encanto y un aire tan peculiar como fascinante.
Además del castillo con estética de Tim Burton, los jardines son una auténtica maravilla, con césped impecable, parterres perfectamente cuidados y flores de todos los colores.
Desde el muelle del castillo salen excursiones en barco para ver focas. Duran unos veinte minutos y, si tienes suerte, verás a estos adorables animales descansando sobre las rocas y viviendo tan tranquilos.
Y luego está la visita guiada al castillo: si te gustan las historias de fantasmas, no te la puedes perder.
Old Man of Storr: un monolito espectacular (aunque tan concurrido como la hora punta)
En la península de Trotternish se encuentra el Storr, una colina rocosa y escarpada por un lado, y verde y suave por el otro: como si fueran dos paisajes en uno.
También puedes subirla por un sendero bien señalizado que parte desde la carretera. Pero la gran estrella es el Old Man of Storr, un monolito de 55 metros que se eleva de forma impresionante hacia el cielo. Es uno de los lugares más fotografiados de toda Escocia, y aparece en todo tipo de souvenirs, desde imanes de nevera hasta camisetas.
Como es tan famoso, siempre está lleno de gente. Y el aparcamiento es muy pequeño, así que en temporada alta puede que te toque aparcar al borde de la carretera.
La subida al Old Man of Storr es exigente, y si llueve (¡algo bastante habitual por aquí!) puede convertirse en toda una aventura. Pero al final, las vistas hacen que el esfuerzo merezca totalmente la pena.
Quiraing: como estar dentro de un mundo de fantasía (pero ojo por dónde pisas)
¿Te apasiona la fantasía? Prepárate para alucinar. Si vas a Skye, tienes que venir aquí sí o sí.
Hay una ruta circular de siete kilómetros que sale desde un aparcamiento junto a la carretera, a media hora de Portree. Sin paradas, se tarda unas dos horas, pero créenos: te vas a detener muchísimas veces para hacer fotos. Parece que estás dentro de una película de elfos y orcos, con colinas, lagos, montañas y formaciones rocosas extrañas con nombres como “La Aguja”, “La Mesa” o “La Prisión”.
La ruta del Quiraing no es precisamente un paseo fácil. Evita hacerla si hace mucho viento o si aparece la niebla (algo muy frecuente en esta zona), porque caminarás cerca de precipicios realmente impresionantes.
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Skye te espera: ¡reserva este viajazo!
Entonces, ya te habrás dado cuenta de que la Isla de Skye es un destino que no te puedes perder, ¿verdad? Si estás organizando un viaje a Escocia, tienes que incluirla sí o sí. Desde montañas que te hacen sentir diminut@ hasta playas donde puedes imaginar que estás en el Caribe (aunque con el agua helada), pasando por castillos y paisajes de infarto, Skye lo tiene todo para un recorrido inolvidable.
Y, casualmente, Skye es una de las paradas de nuestro viaje de 8 días por Escocia.
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