Cuando decides hacer un viaje por carretera en un país africano, hay dos maneras de hacerlo: contratar a un guía experto o salir en modalidad self-drive.
Si quieres viajar en modalidad self-drive (que, seamos sinceros, es la mejor opción), hemos creado una guía práctica y rápida que reúne una lista de consejos, probados directamente sobre el terreno por el equipo de Sto Gran Tour durante años de experiencia, útiles para quienes quieran viajar a uno de los países del sur de África y ponerse a prueba al volante.
Cómo conducir en África: consejos útiles para principiantes
1) Revisar el vehículo
Puede parecer una obviedad, pero no lo es: antes de salir, revisa bien tu vehículo de arriba abajo para asegurarte de que tenga todos los repuestos y el equipo necesario para afrontar el viaje. Ruedas de repuesto, bujías, líquidos, cuerda de remolque, correas y una pala para sacarte de la arena. Si estás organizando una expedición larga que incluya buenos tramos de pista, no podrás prescindir de unas jerry cans para llevar reservas de combustible. Sujétalas en la baca (quedan bien en el techo y, si algo se rompe o gotea, no llenarás el coche de diésel).
2) Teléfono satelital y GPS
En los parques naturales hay una certeza: el teléfono nunca tiene cobertura. Comprar o alquilar un buen teléfono satelital puede ser una excelente inversión. En caso de necesidad, la única manera de contactar con la entrada más cercana o con el primer pueblo suele ser usando minutos satelitales. Una forma práctica de intentar no necesitar nunca ayuda es equiparte con un buen GPS y mapas locales: olvídate de Google Maps, esta vez no te ayudará. En la mayoría de los casos, Google no detecta las pistas de tierra de los parques, que desaparecen con la temporada de lluvias y se vuelven a formar poco a poco con el paso de los vehículos. Si no quieres perderte, ¡el GPS es el camino!
3) Reservas de combustible, comida y agua
Siempre es buena idea llenar el depósito cada vez que encuentres una estación con combustible disponible. Pero si tienes pensado alejarte de la civilización y quizás pasar días atravesando parques nacionales, acostúmbrate a la idea de que no siempre encontrarás gasolineras. Por eso tendrás que calcular los kilómetros que vas a recorrer y el combustible necesario, teniendo en cuenta que en pistas y arena el coche consume más. Lo más probable es que un solo depósito no sea suficiente. Llena las jerry cans y, si no bastan, compra bidones metálicos extra.
Del mismo modo, tampoco encontrarás supermercados. Organízate bien con las reservas de comida y agua.
4) Vadear un río
Durante la temporada de lluvias y poco después, algunas carreteras de grava y tierra se convierten en auténticos pantanos temporales. Puede que tengas que cruzar uno o vadear un río. En estos casos, lo primero que debes hacer es comprobar la profundidad del agua: ¡lleva palos largos y botas! Además de medir la altura del agua, tantea el fondo para entender si hay hoyos grandes o mucho barro. Cruza solo si estás realmente seguro de que el vehículo puede hacerlo; de lo contrario, te quedarás atascado.
5) Límites de velocidad y animales
Respetar los límites de velocidad es fundamental, más aún cuando en cualquier momento pueden aparecer animales grandes en la carretera. En los parques, precisamente por esta razón, la velocidad del vehículo normalmente no puede superar los 40 km/h.
6) Conducir sobre arena
Durante tu viaje, sin duda y con frecuencia, te tocará conducir sobre arena. Para no quedarte atascado después de pocos metros, antes de empezar el tramo arenoso desinfla los neumáticos y baja la presión entre 0,4 y 1,4 atmósferas. Esto ayudará al vehículo a moverse mejor sobre terreno blando y a no hundirse. También debes tener en cuenta que las pistas arenosas son más fáciles de recorrer por la mañana y al atardecer, cuando la temperatura más baja hace que el suelo esté más compacto y sea menos probable quedarse enterrado. Avanza de la forma más fluida y constante posible, mantén marchas cortas y el motor alto de revoluciones, evitando acelerones bruscos. Reduce antes de los tramos de arena profunda o de pequeñas subidas, siempre para evitar el riesgo de quedarte bloqueado.
7) Los surcos en línea recta
Cuando avances por una recta de arena marcada por surcos, deja que el vehículo siga aquellos que ofrezcan menos resistencia. Anticípate todo lo posible a las curvas y gira el volante un poco antes de lo que lo harías en una carretera asfaltada; luego acelera suavemente al salir de la curva.
8) Diferencial
Por si no lo sabías, el diferencial permite que las dos ruedas motrices giren a distinta velocidad al tomar una curva. Mediante una serie de engranajes, el diferencial envía el mismo valor de par a las ruedas motrices independientemente de su régimen de giro, que puede ser distinto, como sucede en una curva, entre la rueda interior y la exterior. ¿Cuándo usarlo?
9) Reductora
Las marchas reductoras sirven para garantizar mayor facilidad de manejo y adherencia en recorridos off-road, sobre todo en los tramos donde se necesita mucha potencia y estabilidad, como en las subidas.
Hagamos un repaso rápido para entender cómo funcionan: si activas la reductora (normalmente está cerca de la palanca de cambios), también habilitas el segundo juego de engranajes y se reduce la relación entre las revoluciones de la caja de cambios y las ruedas. Este mecanismo permite aumentar la fuerza, pero disminuir la velocidad. En resumen, si activas la reductora, casi puedes trepar por las paredes. Esa es la idea.
10) Cabrestante
No usarás el cabrestante todos los días (eso esperamos). Pero aunque lo uses una sola vez, ese será el momento en que agradecerás tenerlo. Imagina la situación: estás atascado en el barro, las ruedas patinan y no hay manera de volver a moverte. Pues bien, para eso está el cabrestante. El cabrestante es un sistema motorizado que, gracias a un cable de acero y un gancho, puede utilizarse para ayudar al vehículo en el que está montado a volver a ponerse en marcha después de quedarse bloqueado o atascado. Habrá que “desenrollar” el cable, engancharlo a un punto fijo resistente (como, por ejemplo, un árbol) y accionar el motor, que al enrollar de nuevo el cable tirará de nuestro 4x4 hacia delante.
11) Reventón de un neumático
Si revienta un neumático, no frenes, porque perderías el control del vehículo, que podría empezar a girar sobre sí mismo. Sigue avanzando lo mejor que puedas y deja que el vehículo reduzca la velocidad por sí solo antes de empezar a frenar.
12) Malla protectora para el radiador
Si tienes que atravesar zonas con hierba alta, asegúrate de colocar una malla protectora delante del radiador (normalmente todos los vehículos llevan una). Las semillas y la hierba podrían introducirse en el radiador, provocando el sobrecalentamiento del motor e incluso posibles incendios.
13) Giros y frenadas
Evita girar bruscamente en carreteras de grava, de lo contrario correrás el riesgo de perder el control del vehículo. Si las ruedas traseras empiezan a patinar, gira suavemente acompañando el derrape hasta recuperar el control. Si patinan las ruedas delanteras, sujeta firmemente el volante y gira en la dirección opuesta.
Ahora que te hemos contado todos los secretos de la conducción, te revelamos algo mucho más importante: Sto Gran Tour organiza viajes self-drive por algunos de los países más bellos del continente africano. Y la buena noticia es que tú puedes unirte a nosotros.
Echa un vistazo a todos los destinos:
- Namibia: https://stograntour.com/it/travel/namibia
- Botsuana: https://stograntour.com/it/travel/botswana
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