Desde una bandera con mucha personalidad hasta un Año Nuevo que se celebra en abril: esto es lo que hace de este país una auténtica locura
¿Pensabas que lo sabías todo sobre Camboya? ¿Creías que era solo templos antiguos, selva espesa y un calor capaz de derretirte las suelas de los zapatos?
Pues prepárate para quedarte con la boca abierta, porque este país tiene muchas más sorpresas de las que imaginas. Aquí hemos reunido 7 curiosidades sobre Camboya que te harán decir “¡¿Pero qué?!” al menos una vez por párrafo.
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1. La bandera más genial del mundo
Camboya tiene una bandera con mucha personalidad, una maravilla comparada con las banderas aburridísimas a las que estamos acostumbrados: es la única del mundo que representa un edificio. ¡Y menudo edificio!
Hablamos de Angkor Wat, el templo más grande del planeta. Es como si Italia pusiera el Coliseo en su bandera, solo que ellos de verdad lo hicieron. ¡Chapó!
Angkor Wat es un complejo de templos que se extiende por más de 400 kilómetros cuadrados, una auténtica barbaridad. Para que te hagas una idea, es como si cogieran toda la ciudad de Venecia y la llenaran de templos. Y luego la pusieran en una bandera.
¡Espectacular!
2. ¿Año Nuevo? ¡A mediados de abril, gracias!
Mientras nosotros brindamos con espumoso el 31 de diciembre, los camboyanos esperan tranquilamente a abril para celebrar la fiesta más grande del año: el Choul Chnam Thmey, que dura varios días y marca el final de la cosecha. Imagínate una celebración de Año Nuevo, pero con más comida, más fiesta y menos gente diciendo “año nuevo, vida nueva” para volver a lo mismo el 2 de enero.
Durante esta fiesta, los camboyanos se lanzan agua unos a otros como si no hubiera un mañana, todo ello acompañado de rituales que reflejan perfectamente el espíritu auténtico del país. Es algo que de verdad hay que ver en persona.
3. El lago Tonlé Sap: el indeciso acuático
Este lago tiene más cambios de humor que un adolescente en plena revolución hormonal. Durante la estación seca es más bien pequeño, pero cuando llegan las grandes lluvias del monzón se expande muchísimo e incluso invierte el sentido del flujo de sus aguas, alimentando a los ríos que el resto del año lo alimentan a él.
Una locura…
Es tan impredecible que su superficie pasa de 2.700 km² a 16.000 km² durante la temporada de lluvias. Es un poco como si un día te despertaras y la piscina hinchable del jardín se hubiera convertido en un lago privado de golpe.
¿Y sabes qué? ¡La gente vive sobre él! Sí, has leído bien: pueblos flotantes enteros que suben y bajan con el nivel del agua.
¡Increíble!
4. Como si los humanos no pudiéramos estropear también Camboya
Por desgracia, el país sigue lleno de minas antipersona. Millones de estos artefactos siguen activos en zonas rurales, enterrados tras décadas de conflictos y del caos que solo los seres humanos sabemos provocar.
Por suerte, hay héroes que ayudan a mejorar la situación: perros rastreadores de minas, entrenados para detectar explosivos y señalarlos.
5. El gecko, el nuevo Cupido camboyano
Olvídate de los horóscopos y de los adivinos. En Camboya, tu futuro amoroso depende de… ¡un gecko!
Según una creencia local, si oyes a un gecko tokay “llamar” siete o más veces seguidas, es una buena señal para el matrimonio.
¿Y qué es exactamente un gecko tokay?
Pues es un gecko, hasta ahí todo fácil. Es un ejemplar enorme para su especie (hasta 35 centímetros de largo, un auténtico Godzilla entre los suyos) y recibe ese nombre porque, al parecer, el sonido que emite suena como TO-KAY.
En resumen, si lo oyes hacer su llamado al menos siete veces, significa que estás con la persona adecuada.
6. ¿Dólares estadounidenses? ¡Sí, gracias!
Aunque tienen una moneda oficial llamada riel, los camboyanos están tan acostumbrados al dólar estadounidense que el 90% de las transacciones se realiza en la moneda de las barras y estrellas.
¿Lo más extraño?
Los camboyanos usan los rieles como si fueran los “céntimos” del dólar. Así que puedes acabar pagando con una mezcla curiosísima de dólares y rieles; por ejemplo, ir a una cafetería y que te digan: “Son 2 dólares y 3.000 rieles”. ¡Un auténtico rompecabezas mental para tu cartera!
7. ¿McDonald’s? ¡Ni rastro!
Mientras el resto del mundo se hincha a Big Macs, Camboya sigue tan tranquila, sin un solo McDonald’s a la vista. Parece que hay Burger King, pero ni rastro del imperio de comida rápida de Ronald y compañía.
Pero no pienses que a los camboyanos les falta comida callejera. ¡Para nada! Tienen especialidades que harían palidecer a cualquier hamburguesa. ¿Qué tal una brocheta de araña frita? ¿O quizás prefieres un huevo de pato fecundado, cocido y comido directamente de la cáscara?
Qué maravilla….
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En conclusión
Y con esto llegamos al final de nuestro recorrido por las curiosidades camboyanas. La próxima vez que alguien te pregunte: “Oye, ¿sabes algo raro sobre Camboya?”, podrás bombardearle con datos curiosos hasta que se arrepienta de haberlo preguntado. O quizá uses esta información para impresionar en tu próxima cena con amigos.
¿Qué te parece vivirlo en primera persona?
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