Trineos, géiseres, sushi y muchísima nieve: ¡un invierno de locos como nunca lo has vivido!
El invierno se acerca, y mientras todo el mundo habla de sofá, manta y series, nosotros decimos: ¡despierta!
¡El invierno está hecho para viajar y descubrir lugares increíbles, aventuras alucinantes y paisajes espectaculares!
¿Alguna vez te has preguntado qué tienen en común Papá Noel, Gladiator, los géiseres, el bacalao seco y las esculturas de hielo?
Un invierno increíble, ¡eso es lo que tienen en común!
¿Has pensado alguna vez en recorrer Laponia en moto de nieve? ¿O en ver un volcán nevado en Japón? ¿Y qué te parece perderte entre los mercados de Marrakech en invierno?
Si no lo habías pensado, ha llegado el momento de ponerle remedio.
Aquí tienes los cinco destinos de invierno de 2024 que te harán exclamar: «¡¿Pero por qué demonios no fui antes?!»
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Laponia: deslízate en trineo en busca de Papá Noel y zarpa a bordo de un rompehielos
¡Ah, Laponia! El país de las maravillas invernales, y no solo por Papá Noel.
Prepárate para paseos en trineo tirado por huskies de lo más adorables y para viajar en trenes que atraviesan paisajes nevados espectaculares, como sacados del Polar Express.
Pero la verdadera joya es la aurora boreal: un espectáculo de luces tan increíble que parece que estés dentro de un salvapantallas alucinante. Y cuando pienses que ya lo has visto todo, te llevaremos a bordo de un barco rompehielos que avanza entre las placas heladas del mar Báltico. Sentirás que estás dentro de una auténtica película de acción.
Y después de tantas emociones, ¿adivina dónde te llevaremos a dormir? Dentro de un iglú de verdad.
Islandia: ¡donde los géiseres te saludan!
Islandia en invierno es como una gigantesca discoteca psicodélica de la naturaleza: géiseres expulsando vapor, cascadas que parecen caídas del cielo y glaciares tan enormes que te harán sentir como un puntito microscópico e insignificante.
Y luego está el Círculo Dorado, lo mejor de lo mejor: Thingvellir, el parque nacional donde literalmente puedes caminar entre dos continentes; Geysir, lanzando agua hirviendo a gran altura; y Gullfoss, la reina de las cascadas.
Después está Jökulsárlón, la laguna glaciar, donde enormes icebergs flotan como cubitos de hielo en un cóctel gigante. Y ya que estás allí, pásate por Diamond Beach, donde los trozos de hielo parecen diamantes. Te sentirás dentro de una escena de Frozen, pero sin canciones cada cinco minutos.
Noruega: el paraíso de los fiordos (¡y del bacalao seco!)
Las islas Lofoten son un auténtico paraíso. Cuando llegues, pensarás: no he sido tan bueno en la vida como para acabar en el cielo. Pero en cuanto notes el inconfundible olor del pescado seco, sabrás que estás muy vivo.
En este mágico rincón ártico verás montañas que se lanzan al mar, fiordos impresionantes, pueblos pesqueros de postal y panorámicas increíbles.
Uno de los pueblos de Lofoten al que te llevaremos se llama Å: supuestamente porque es lo único que los turistas maravillados consiguen decir al verlo: «¡Ah!»
No, es broma: en realidad significa «pequeño río», pero créenos, allí no hay nada pequeño, ni siquiera el bacalao.
Svolvær, Reine y Hamnøy son lugares fuera de serie: casas de colores reflejadas en aguas cristalinas, montañas nevadas y esa mezcla perfecta entre naturaleza salvaje y tranquilidad.
Y además, aquí también está la aurora boreal. Verla en directo es una de esas experiencias que te cambian la vida.
Y aunque suene demasiado romántico, tenemos que decirlo: créenos, no puedes decir que has vivido de verdad hasta que hayas visto las luces bailar en el cielo del norte.
Japón: entre aguas termales, ryokan, sushi y esculturas de hielo
Ahora cierra los ojos e imagina esto: te estás relajando en un onsen, una fuente termal japonesa tradicional, mientras la nieve cae suavemente a tu alrededor y piensas en la cena de sushi que te espera.
¡Esto es Japón en invierno!
Sapporo, la capital de la isla de Hokkaido, se convierte en una ciudad de hielo gracias al famoso festival de la nieve: esculturas gigantes de hielo, eventos nocturnos y mucha diversión.
Un consejo: no apoyes la lengua en las esculturas de hielo si no quieres convertirte en parte de la obra de arte.
Luego está el monte Fuji, que en invierno se viste de su mejor blanco, como si llevara un traje de boda.
Si te sientes con ganas de aventura, incluso puedes hacer trekking (aunque no hasta la cima, a menos que seas un superhéroe del alpinismo).
Pero eso no es todo: también podrás admirar el monte Koyasan, dormir en un monasterio de verdad y después disfrutar de Osaka, Kioto y Nara con sus famosos ciervos.
Y, por supuesto, toca relajarse en los ryokan (posadas tradicionales japonesas), con vistas a las montañas nevadas.
¡Una pasada!
Marruecos: ¡el invierno más alternativo posible!
No te lo esperabas, ¿verdad? ¡En invierno Marruecos se vuelve aún más fascinante!
Marrakech te envuelve con sus aromas de especias, los colores intensos de sus mercados y su atmósfera de cuento.
La Medina es un laberinto de callejuelas fascinantes, mientras que la plaza Jemaa el-Fna cobra vida con encantadores de serpientes, puestos de comida y artistas callejeros.
¡Pero eso no es todo! Desde la energía vibrante de la ciudad, el viaje continúa hacia el Atlas y el desierto.
Ouarzazate y Ait Benhaddou parecen lugares sacados de una película. Y de hecho, allí se han rodado muchas películas épicas, como Gladiator.
Las temperaturas son suaves, pero el encanto sigue siendo el mismo. Incluso puedes hacer una excursión en camello y dormir bajo las estrellas en un campamento en el desierto.
Y no te olvides de Chefchaouen, la ciudad azul, que parece salida de un sueño. Sus calles pintadas en infinitos tonos de azul son una auténtica maravilla para la vista, y en invierno hay menos gente, lo que significa que podrás disfrutar de esta joya sin multitudes.
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¿Listo para un invierno increíble?
En resumen, ¡basta ya de los típicos inviernos aburridos! Te esperan aventuras en Laponia, Islandia, Noruega, Japón y Marruecos. Tanto si eres fan de la nieve como si prefieres el calor del desierto, hay un destino perfecto para ti.
Como has visto, hay de todo: desde Papá Noel y géiseres potentísimos hasta enormes esculturas japonesas de hielo, bacalao, camellos y serpientes… ¡hay opciones para todos los gustos!
Así que ponte la mochila y prepárate para vivir un invierno inolvidable del que hablarás durante años.
Entonces, ¿a qué esperas? ¡¿Sigues aquí?!
Descubre nuestros 5 destinos más locos para el invierno de 2024:
- un viaje en busca de la aurora boreal en Laponia;
- un mega tour entre glaciares y géiseres en Islandia;
- a descubrir las islas Lofoten y los fiordos de Noruega;
- un gran viaje por Japón entre aguas termales y sushi;
- descubre la magia de Marruecos.
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¡Nos vamos!