¿Pensabas que Nepal era solo montañas, monjes budistas y un frío de muerte?
Hacer un viaje a Nepal es como abrir la caja de bombones de Forrest Gump: nunca sabes lo que te va a tocar.
Sí, hay muchas cosas del país que casi todo el mundo conoce: las numerosas cumbres, entre las más altas del mundo, que salpican el Himalaya, los monasterios de montaña consagrados a Buda, los sherpas, los yaks, los glaciares, etcétera.
Pero hay muchas otras que estoy bastante seguro de que no conoces. Vale, te concedo que quizá hayas oído una o dos de estas en alguna parte. De hecho, la primera no es tan desconocida, sobre todo para quienes, como nosotros, de niños fantaseaban con el mundo mirando atlas y documentales en la tele.
¿Y las demás?
Bueno, sigue leyendo y lo verás.
La bandera de Nepal tiene una forma única en el mundo
¿Te vienen a la mente las típicas banderas nacionales?
Casi todas rectangulares, en su mayoría divididas en franjas de colores y poco más. Qué aburrimiento...
Luego, sí, también hay banderas realmente chulas, como la de Camboya, que representa Angkor Wat, o la de Bután, con un dragón. Sí, ¡un dragón que sostiene joyas tibetanas entre sus garras!
Pero incluso esas son rectangulares como todas las demás. Qué rollo...
Y luego está Nepal... que decidió crear una bandera con forma de “todavía no sé qué demonios es esto”.
Podríamos describirla como compuesta por dos triángulos rectángulos colocados uno sobre otro. Su interior es carmesí, el color nacional de Nepal, y su borde es azul, que expresa el concepto de paz. Dentro de los triángulos hay, respectivamente, una luna y un sol estilizados.
Pero ¿a que esta bandera es preciosa?
Creo que ya ha llegado el momento de hacer una petición para tener una así también aquí en Italia.
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Los nepalíes viven en el futuro
En Nepal ya han llegado al año 2080. Conducen coches voladores, han colonizado Marte y están construyendo un robot gigante para defendernos de los Kaiju.
Vale, las tres últimas cosas que te he dicho son una tontería evidente, pero la primera no: ¡los nepalíes realmente van años por delante!
Verás, la cuestión es que allí utilizan un calendario lunar (el Vikram Sambat) que, a diferencia del nuestro, dura 354 días. Y cada 3 años aproximadamente añaden un mes.
En fin, cálculo más, cálculo menos, mi ábaco me dice que hoy en Nepal es el año 2080. Imagínate el jet lag brutal...
La hospitalidad es prácticamente un estilo de vida
¿Conoces la típica hospitalidad del sur de Italia y de las islas?
De esa que, si caes en un pueblecito del interior de Cerdeña, te ofrecen quintales de cochinillo asado, una rueda entera de pecorino (o esa bomba nuclear que es el casu marzu), una seada tamaño familiar, 10 botellas de mirto, y luego te preguntan por qué comes tan poco, que “te estás quedando en los huesos, venga, toma algo más”.
Pues los nepalíes son así, multiplicado por mil.
Son amables y hospitalarios con los viajeros y, si alguno llega a su casa, no se lo piensan dos veces a la hora de agasajarlo como es debido con comida y bebida, ofreciendo segundos, terceros y más de todo.
Es realmente un rasgo cultural profundamente arraigado en su forma de ser. ¡Y también los queremos por eso!
Naturalmente, si tomas la sabia decisión de viajar a Nepal y te invitan a comer o cenar en una casa local, espera platos bastante especiados, como es normal en la cocina del lugar.
Las vacas son sagradas
Vale, quizá esto ya te lo podías esperar, dada la cercanía de Nepal con la India, pero si no lo sabías, ¡ahora ya lo sabes!
Las vacas son sagradas; ni se las toca. De hecho, en las calles locales es frecuente encontrarlas en medio de la calzada, quizá echándose una siesta o mirándote con curiosidad con sus grandes ojos redondos.
Obviamente, tampoco pueden ser sacrificadas, así que despídete de la carne de res cuando estés aquí.
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La gente escupe
Pues sí. Jóvenes, adultos, mayores, mujeres, hombres.
Todo el mundo escupe tranquilamente por la calle sin hacerse ningún problema. Porque allí es totalmente normal; ¡está socialmente aceptado hacerlo así!
Eso sí, este comportamiento no debe hacerte pensar que en Nepal la higiene se tenga poco en cuenta. Todo lo contrario: les importa tanto que tienen la costumbre de quitarse los zapatos cuando están en interiores para no llevar consigo la suciedad acumulada en las suelas.
Pero ten esto en cuenta cuando vayas a Nepal: verás gente escupiendo.
En conclusión
Y esto es solo un aperitivo de las cosas más extrañas y curiosas que te esperan en Nepal.
Luego está todo un país por descubrir, con sus paisajes perfectos para el trekking y muchas otras cosas chulísimas.
Nosotros no queremos perdernas nada y, como cada año, volveremos una y otra vez para visitar Nepal en un itinerario de 17 días que nos llevará incluso hasta el campamento base del Everest.
¿Qué dices, este año te apetece hacer un viaje diferente a lo de siempre?
Danos una señal y nosotros nos encargamos de organizarlo todo.